José Luis Caballano es un fotógrafo del que ya comenté sobre él cuando sacó su Epílogo sobre fotografía. Ahora vuelvo a comentar sobre él porque ha sacado un Decálogo en su web www.caballano.com donde explica con más profundidaz el arte de hacer buenas fotografías y el arte del revelado digital. Es un texto que no es demasiado largo, de modo que sirve para introducirse en este apasionante mundo de la fotografía digital y para recordar conceptos. He decidido poner en este post las fotografías que el propio Caballano ha puesto en su web, que son realmente admirables.
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Curso de Fotografía
Parece que un decálogo, diez normas, no nueve ni once, es la mejor manera de resumir una conducta, una forma de vida, o las normas del buen arte. A modo de síntesis de lo expuesto en éste humilde curso de fotografía, presento este decálogo en el que intento dejar plasmado los puntos más importantes a tener en cuenta para que una buena oportunidad de tomar una fotografía, para lo que es un momento para sus elementos pueda detenerse en el tiempo y plasmarse para el disfrute de un observador en cualquier momento.
Las fotografías que acompañan este decálogo, no guardan una relación estricta con cada uno de los puntos del mismo. Son fotografías tomadas en Córdoba (España).
1º Cazadores de luz
Somos cazadores de luz. Las imágenes que vemos son el reflejo de la luz en la materia de los elementos. La cámara fotografía capta la luz, para ser plasmada y traducida en una imagen. Pero, tanto la película química, como los sensores digitales, trabajan con un abanico de flujo de luz estrecho (rango dinámico), por lo que debemos de acomodar la luz que incide sobre los elementos de la cámara a su espacio de trabajo.
Muchas fotos son arruinadas por no atender a ésta premisa, y no prestar atención a la luz en su conjunto de la escena, así como a las disparidad de luces que puedan existir en las misma. En primer lugar debemos de preguntarnos si merece la pena pulsar el disparador ante tal escena. Cualquier motivo en determinadas situaciones no son dignas de ser fotografiadas, al menos bajo esas condiciones. Si hemos decidido tomar la fotografía, podemos modular la luz que entra por nuestra lente, actuando sobre los siguientes parametros:
- Apertura del diafragma.
- Velocidad de obturación.
- Velocidad ISO.

2º El ojo del fotógrafo es la parte esencial del equipo
Para un fotógrafo lo principal no es su cámara fotográfica, ni que objetivo monta, ni que destreza tenga con tal o cual programa informático. Todo eso es secundario. Es cierto que se necesita unas bases, pero no van más allá de disponer una cámara cualquiera, y un método más o menos optimo para revelar la fotografía, para poder aprovechar de ella la luz que hemos cazado.
La lente principal del fotógrafo es su ojo, una fotografía debe tomarse primero, a través de los ojos del fotógrafo, y revelarse mediante su imaginación. Precisamente la imaginación es eso, producir imágenes en nuestra mente. Las fotos han de ser construidas en vuestra imaginación antes de encender la máquina. Por ello hay que centrarse en ejercitar el ojo del fotógrafo, y para ello no hace falta ni siquiera tener una cámara de fotos. Puedes ir por la calle, o en tu casa, hacer miles y miles de fotografías, analizando la situación, creando la composición. Encontrando oportunidades.
Otra forma de ejercitar el ojo del fotógrafo es viendo muchas fotografías de maestros. Buenas fotografías. De esta forma se aprende en nuestro subconciente la “gramática” del lenguaje de la fotografía. Por ello, para obtener buenas fotografías, hay que entrenar primero nuestro ojo fotográfico. Porque es la herramienta que nos hará reconocer una buena oportunidad. El equipo, o los programas informáticos no nos van a decir cual es el momento y la composición de una escena en la que debemos dar “caza” a la luz.

3º Los momentos de la fotografía
Tomar una fotografía debe de ser algo más que apuntar y disparar. Previo a ello debe de haber una dialogo entre el entorno y el fotógrafo.
El concepto de momentos de la fotografía, y más concretamente del “Momento Decisivo” se debe al gran maestro Henri Cartier-Bresson. La fotografía tiene unas dimensiones, en espacio y tiempo. El espacio sería el conjunto de elementos que incluimos en el encuadre, los que recogemos en forma de luz. El tiempo dependerá de la fugacidad o posible repetición de la vivencia que representamos. Nos encontramos ante tres tipos de momentos:
- Momento fortuito: se trata de una imagen irrepetible, que captada unos segundos antes o después no tendría valor la fotografía, pero que en ese preciso momento se trata de una fotografía importante. El mejor ejemplo es la foto del Miliciano, muerto en Cerro Muriano (Córdoba), por Robert Capa. No importa la composición, ni el entorno, ni si esta perfectamente enfocada. La suerte y la intuición son las armas del fotógrafo de momentos fortuitos.
- Momento decisivo: En este tipo de fotografía si es importante el encuadre, la luz, la composición, un enfoque correcto, pero representa algún motivo en el que el momento del disparo es importante. Hay un movimiento en la imagen. Un ejemplo sería la fotografía de la llegada de una tren a una estación. Aquí nuestro ojo fotográfico, mediante la imaginación, necesita anticiparse a los acontecimientos y estar preparados para el momento en que se produzca.
- Momento ausente: En estas fotografías el momento no importa. Eso no significa que no debamos de buscar la hora del día donde la luz colabore en mayor medida a crear nuestra fotografía. Pero no hay una acción, un momento que sea representativo. Un claro ejemplo es la fotografía arquitectónica.
No podemos olvidar que el tiempo puede representarse en la fotografía, o bien de forma “sugerida” al encontar un hecho que implica un desenlace plasmado o previsible, o de forma explicita a disparar a una velocidad que no detenga el movimiento, sin que capte parte del mismo (las llamadas imágenes movidas). Por ello, una imagen movida no tiene por que acabar siendo rechazada, siempre que nos este informando sobre el transcurso del tiempo.

4º Céntrate en la composición, en la captura del momento, es nuestra meta.
¿Qué queremos trasmitir a la persona que posteriormente observe una fotografía? Debemos de decidir que es lo que queremos trasmitir en la fotografía. Dependerá de ello el encuadre que realicemos. Encuadrar es decidir que es lo que debe de incluirse en la fotografía. Debemos de encuadrar lo estrictamente necesario. Si algo no favorece la fotografía debe cambiarse en el encuadre. Para ello debemos tener en cuenta los fondos, los colores, la luz, la posición del sol, la diferencia de altura entre motivo y cámara. Para ello deberá tomar la posición, distancia, altura, y ángulo, con respecto al motivo que pretendemos fotografiar. Y no olvides a Robert Capa: si tu fotografía no es buena, es que aún no estas lo suficientemente cerca.
La composición fotográfica es la distribución de los elementos presentes (o sugeridos) que existen en una fotografía. Es lo que puede hacer que el observador quede asombrado y se detenga ante una fotografía. Es lo que hace que los ojos del observador se detengan en la imagen y recorran la fotografía, moviéndose de un punto a otro, descubriendo unos tras otros los elementos que la forman. Que vuelva al motivo principal, que vea en esa copia lo que tu vistes con tu ojo fotográfico antes de encender la cámara, que entienda lo que quieres decirle. Es lo que hace que estemos ante una buena fotografía. Si has conseguido esto has alcanzado tu meta.

5º Utiliza el RAW antes que el JPG
El archivo RAW es la información codificada que se obtiene tras la traducción de la luz incidente en señales eléctricas. Es preferible utilizar el RAW que JPG, ya que en primer lugar disponemos de más información en el archivo RAW, de más código, por lo que disponemos de un “rango de modificaciones” más amplio que un archivo de imagen (TIFF o JPG). Además, en el caso del JPG, éste ya ha sufrido una compresión, por lo que ha perdido tamaño del código y por lo tanto las modificaciones que soporta en archivo son muchísimo menores. Un RAW permite que el revelado digital este en tus manos, y no en los parámetros introducidos durante la programación de la cámara, abriéndose un abanico de posibilidades mucho mayor que una imagen en archivo JPG, ya que las modificaciones del archivo JPG, aún siendo pequeñas, hacen que se deteriore.

6º Derechea el histograma en RAW
Si disparas en RAW, es fundamental el derecheo del histograma, es decir, que el histograma este lo más a la derecha posible, sin reventar las luces altas, sin quemarlas. En las luces altas es donde se concentra la mayor información tonal. Por otro lado, al corregir la exposición en el revelado RAW “disimula” el ruido. En resumen, si derecheamos el histograma, conseguiremos al revelar con mayor riqueza tonal y menos ruido. Por ello es preferible subir el ISO si fuera necesario para derechear, al final, aunque parezca un error, tendremos menos ruido en nuestra copia.
Una regla sencilla para la exposición cuando fotografiamos para obtener un archivo RAW: siempre debemos de derechear, tomemos la apertura de diafragma según el efecto de profundidad de campo (enfoque selectivo) que queramos plasmar en nuestra fotografía, y con el valor ISO más bajo posible, comenzar a bajar la velocidad de disparo hasta que obtengamos el derecheo del histograma, y si llegamos a velocidad de trepidación, o movimiento no deseado del motivo, subimos el ISO, en valores clásicos (100, 200, 400, 800, 1600, y sin pasar del ISO de ganancia unidad de cada cámara) pero siempre derecheando.
Después en nuestro revelado digital, el que hacemos en nuestro equipo informático para convertir una imagen RAW en una copia final que se imprimirá, llevaremos el histograma a la zona donde sea conveniente para la escena, normalmente, si hemos derecheado, bajaremos la exposición.

7º El laboratorio fotográfico esta en tu equipo
Con la fotografía química en blanco y negro, nos podríamos encontrar a la “elite” fotográfica, a verdaderos maestros, que revelaban sus copias, desde la película al papel, en sus cuartos oscuros. Pero la mayoría de los usuarios de la fotografía ni disponían del conocimiento, del tiempo, o de los medios para poder realizar esta tarea. Con el tiempo, la fotografía en color dificulto aún más esta labor para los que se auto-revelaban las fotografías.
Ahora con la fotografía digital, el trabajo de revelado, ha pasado de los laboratorios, al ordenador, por ello quién dispara la fotografía es el responsable de su revelado digital, es decir de preparar a su gusto la copia que será impresa en papel (ya sea en una impresora propia o en un laboratorio que se dedica exclusivamente a la impresión), o mediante un archivo de imagen que puede ser reproducido en cualquier monitor.
Por ello, somos responsables y actores, todos y cada uno de nosotros, no solo de tomar la fotografía, sino de extraer de ella aquella imagen que en su momento destacamos sobre las demás con nuestro ojo fotográfico.
Pero hay que diferenciar entre revelado y retoque. El revelado son los pasos necesarios para que el archivo RAW (o del tipo que se disponga) se encuentre en optimas condiciones para ser mostrado. Ya sea a través de la cámara, o de nuestro trabajo en el laboratorio digital, las imágenes captadas por el sensor siempre se someten (aunque a veces no somos conscientes de ello) a balance de blancos, contraste, saturación, y enfoque. Este trabajo debemos de realizarlo nosotros, y no dejárselo a la programación de la cámara. A la etapa de revelado le podemos y debemos añadir la rotación, reencuadre, y el dimensionado de la copia. Otra cosa es el retoque, que tiende a mostrar lo que no existe en la copia, bien mediante su eliminación, adición, o modificación. En cualquier caso, el revelado y retoque no debe de notarse, no debe de apreciarse, debe de formar parte de una imagen real. Hay que huir de revelados o retoques muy agresivos, que forman halos, estridencias, artificios, y demás comparsas. Aunque como en la universidad, aquí también hay libertad de cátedra, para plasmar los fundamentos de una buena fotografía, y existe, por parte de los artistas, la libertad para hacer su trabajo como mejor estimen conveniente.

8º Valores por defecto, y trabajo básico inicial en raw para preparar un fotografía ACR. Trabajo básico final con archivo de imagen PS.
Para comenzar con el flujo de trabajo del revelado, hay que indicar que es un trabajo que los grandes fotógrafos siempre han realizado. Seria la segunda parte de la fotografía. Hay quienes rechazan el trabajo que aquí exponemos, como una desvirtuación de la propia fotografía, una falta a la verdad, o una perdida de instantaneidad de la imagen. Pero en verdad, con la llegada de la técnica digital, tan sólo se ha producido una transferencia de funciones, una democratización del sector, o una liberalización del trabajo, anteriormente sólo en manos de quienes podían permitirse un laboratorio. El flujo de trabajo que vamos a exponer se realizaba en la fotografía química mediante exposiciones parciales, filtros, virados, etc.
Vamos a trabajar en primer lugar con Adobe Camera Raw, para convertir nuestro archivo RAW en un archivo de imagen de 16 bit, con una resolución de 400 ppp. Posteriormente abrimos éste archivo con PhotoShop para dar los últimos retoques, formato de salida, y guardar en jpg a la máxima calidad (mínima compresión) posible. Pero atención: cada fotografía tiene su tratamiento particular. No queramos hacer de una generalidad una ley.
Tras las experiencia de haber realizado muchas pruebas, los valores medios de Adobe Camera Raw por defecto que no adelantan gran parte del trabajo, y que se acomodan a muchas de nuestras fotografías son:
MENÚ BÁSICO
- Equilibrio de blancos: Automático
- Exposición: 0
- Recuperación: 0
- Luz de relleno: 15
- Negros: 0
- Brillo: +50
- Contraste: +25
- Claridad: +25
- Intensidad: + 40
- Saturación: 0
MENÚ CURVA DE TONOS
- Punto/Curva: Contraste medio
MENÚ DETALLE
- Cantidad: 100
- Radio: 1
- Detalle: 25
- Mascara: 80
- Luminancia: 25
- Color: 25
MENÚ CORRECCIÓN DE LENTE
- Eliminar Halos: Resaltar Bordes
OPCIONES FLUJO DE TRABAJO
- Espacio: Adobe RGB (1998)
- Profundidad: 16 bits/canal
- Resolución: 400 pixeles/pulgada
Como podéis comprobar, frente a determinadas teorías, el enfoque se realiza en el tratamiento del archivo RAW, en vez de al final de todo el proceso. Si trabajáis en RAW es preferible utilizar ésta técnica. Además, ACR dispone de un sistema de máscara de selección de bordes muy bueno.
1.- Rotar (opcional)
Una vez que hayamos seleccionado la zona útil, si apreciamos que se encuentra algo inclinada, especialmente motivos verticales, o el horizonte. Lo corregiremos con la herramienta rotar, que nos permite establecer una línea recta sobre el elemento que tomemos de referencia. Automáticamente, el área seleccionada rotará lo necesario para que ese elemento quede vertical u horizontal. Nuestro histograma responde al área seleccionada.
2.- Recortar (opcional)
Si necesitamos recortar la foto, por que queramos reencuadrarla, por necesidades de rotarla, o por que queremos establecer unas proporciones determinadas para imprimirlas, como es nuestro caso, es preferible establecer desde un principio cual es la zona útil de nuestra imagen. De este modo vamos a contar con el histograma real de la zona que nos interese, prescindiendo de los valores que posteriormente vamos a desechar.
En mi caso tengo seleccionado 400 ppp. La ventaja que tiene éste método, es que no va a realizar redimensión (reajuste de píxeles) al realizar recorte, ya que sólo tomara los píxeles que entre en el recorte dando ésta proporción. Al realizar el recorte y llevar a PhotoShop menos píxeles, cuando seleccionemos nuestro tamaño de impresión 21×16, o el 25×20 cm sin redemuestro, la resolución disminuirá, pero no por debajo de 200 ppp. De ésta forma no tendrás redemuestro artificial de los píxeles.
3.- Balance de Blancos
En algunos casos la opción de “como se ha tomado” es correcta, pero podemos utilizar “automático”, o los preseleccionados. Recomiendo probar siempre “luz día” o “nublado” dependiendo de la luz con la que se haya tomado. Pero con determinadas iluminaciones, como días nublados, o iluminación artificial, las fotos toman una dominante. Modifica el cursor de temperatura al gusto. Aunque los mejores resultado los hemos obtenido utilizando una carta de gris.
4.- Ajuste Exposición
Desplazaremos el cursor de manera que la luces altas, es decir la parte derecha del histograma, se ajuste a los límites del mismo. Para que no se revienten las luces, se nos desborde el histograma por la derecha, y tengamos zonas quemadas. Hay que prestar atención que puede existir zonas totalmente quemadas en la imagen. Esas ya no tienen remedio. Existe un triangulo que lo indica. Tened en cuenta que ciertas zonas, como son brillos, deben de estar quemadas. Eso es imposible de solucionar, es más sería contraproducente.
5.- Ajuste del Negro
Con el mismo criterio, pero esta vez por la izquierda, en las sombras, ajustaremos el cursor para que el histograma empiece en el principio de los ejes, sin desbordamientos. Existe un triangulo que lo indica.
6.- Ajuste del Brillo
Aquí le damos o quitamos luz a los tonos medios, regulamos al gusto, debemos de cuidar en no reventar de nuevo cualquiera de los extremos del histograma. En ese caso corregimos. Lo ideal es que el histograma se centre. Pero eso depende de la imagen que tratemos.
7.- Contraste
Si no vamos a trabajar con PS utilizaremos el contraste, partiendo como referencia de +25. Pero debemos de tener en cuenta que el aumento de contraste con éste menú aumenta la saturación de los colores.
8.- Recuperación (opcional)
Arrastra las luces altas hacia la izquierda, y con ello modifica el resto de valores del histograma. Trata de solucionar esos quemados que en principio son irrecuperables. Pero es una solución artificial. No recomendable.
9.- Luz de relleno (opcional)
Aumenta la luminosidad en los píxeles más oscuros. No es bueno abusar ya que disminuye el contraste de la fotografía.
10.- Saturación
Debemos de situar la saturación a un valor de 0. Podemos aumentar la saturación hasta +15, que es la diferencia más común entre la imagen RAW captada por la cámara y lo colores de los objetos fotografiados. Satura los colores.
11.- Claridad
Es muy útil cuando hemos aplicado luz de relleno. Aumenta el contraste en los bordes. Da volumen a la imagen. Acentúa el relieve.
12.- Intensidad
Aumenta la saturación en los colores más apagados. No modificando la saturación en los de por si ya saturados.
Una vez terminado pulsamos hecho y la imagen se nos abrirá en el PhotoShop con una profundidad del píxel de 16 bit. Ya tenemos la imagen encuadrada y con los niveles de iluminación óptimos para continuar su tratamiento con PhotoShop.
1.- La fotografía estará falta de contraste, quizás el balance de blancos no sea muy bueno. Bueno, pues el 90% de las fotografías se han corregido automáticamente, si he dicho automáticamente en PS CS4. Y os puedo asegurar que me he trabajado muchos métodos, e implementado muchas acciones. Puede parecer mentira, poco profesional dejarse en manos de una opción automática, pero tras muchas pruebas, es lo mejor. Te mejora el contraste, y hasta el balance de blancos. En mis acciones, pulsando F7 hace todo esto, y le da un contraste extra (una curva con forma de S que le he añadido). El modo debe ser luminosidad (nunca normal). Para mejorar en contraste:
- Capa/nueva capa de ajuste/curvas. Se abre el menú nueva capa.
- Modo luminosidad (esto es importantísimo para no cargarte los colores). Pulsar OK. Se abre el menú de curvas.
- Pulsar automático. Para salir OK.
Antes de todo, en el menú de curvas, si pulsáis en el triangulo pequeño de la zona superior derecha del menú, tenéis “opciones de corrección de color automática”, ahí debe de estar seleccionado:
- Mejorar contraste por canal.
- Ajustar medios tonos neutros.
2.- Si piensas que la imagen necesita más trabajo, pues continua con la clonación, curvas o niveles selectivas, etc. Para dar tamaño de salida, utilizar la herramienta recortar, dando la anchura y altura del papel, pero no le impongas resolución. En tamaño de imagen no debe de estar seleccionado el redemuestreo. Con ello evitas muchos problemas. Tendrás una resolución variable (dependiendo de cuanta superficie selecciones). Asegurate que no sea menor que el límite que tu te impongas para imprimir (yo no imprimo por debajo de 200-240 ppp). Todo redemuestreo equivale a eliminar o crear pixeles ficticios.
3.- Mi favorito, trabajar el BN. Tras probarlo todo, absolutamente todo lo escrito en español e inglés, lo mejor el plugin Silver Efex Pro. Hay que tener en cuenta que las imagenes quedan algo menos contrastadas de lo que se ve en la ventana del plugin. Cuando guardes una imagen en BN conviértela siempre a escala de grises. Te evitaras virados no deseados.
4.- Si tienes los perfiles de la impresora o laboratorio, aplícalos en Edición/Convertir perfil. Seleccionamos el prefil de salida. Te evitarás sorpresas al ver los colores imprimidos. Ten en cuenta que AdobeRBG, sRGB, y los demás perfiles, no contienen los mismos “colores”. Con convertir perfil se ajusta la información de cada píxel para no alterar la apariencia del color. Pero tener cuidado con los píxeles con colores que queden fuera de perfil, normalmente morados, violentas, verdes, que harán que queden “empastadas” las fotos.

9º La fotografía en Blanco y Negro. El resurgimiento de la elegancia.
Dentro de la fotografía, el blanco y negro ocupa el lugar “magno” dentro de éste arte. El blanco y negro es anterior a la propia fotografía, ya que la mayoría de bocetos, dibujos, y grabados, han sido realizados a lo largo de la historia sin color, directamente con un pigmento sobre una base.
En principio, la fotografía fue concebida en blanco y negro, pero una vez que se superaron las condiciones técnicas que restringían el acceso a la toma de imagen en color, se mantuvo la atracción, sobre todo por parte de los fotógrafos más artísticos, por el blanco y negro. En ese momento se aludía a la facilidad de la manipulación de la copia en blanco y negro en le laboratorio personal del artista, frente los complejos laboratorios de fotografía en color. Pero la fotografía de consumo debía elegir al comprar un carrete si deseaba una copia final en color o en banco y negro. Era una decisión que había que tomar antes de montar el carrete en la cámara. El uso del blanco y negro llego a desaparecer para la fotografía de consumo. Pero con la fotografía digital, donde el revelado y manipulación de la copia exige el mismo esfuerzo ante el ordenador, la fotografía en blanco y negro no ha decaído, sino más bien, ha experimentado un resurgimiento con más fuerza, al poder conservar la fotografía en color y en blanco y negro. Es más, la fotografías en blanco y negro debemos de tomarlas en color, para no descartar información y riqueza tonal, no utilizando nunca los modos integrados en la cámara. En nuestro laboratorio digital, es decir en nuestro ordenador, haremos la conversión al blanco y negro que más se acerque a aquella fotografía que tomamos con nuestro ojo fotográfico.
El blanco y negro permite una mayor modulación del tono, de la luz de la fotografía. El blanco y negro trasmite con mayor facilidad la textura, el volumen, las líneas y la forma, eliminando una de las dimensiones, es decir, eliminando el color. La conjunción de luces y sombras toma un mayor protagonismo. Esta sencillez abre la puerta a la expresión de la intencionalidad del artista. El blanco y negro es sencillamente más elegante.

10º Disfruta de la fotografía. Es un arte, y por lo tanto tu un artista.
El arte es hacer bien las cosas. Quién tiene arte en una materia es por que hace bien en cometido en esa materia. Lo más importante para tener arte de todo esto es que disfrutes de la fotografía. Que el equipo fotográfico y los programas informáticos, entendiendo por ello su calidad, precio, o su utilización; no distraigan el objeto principal de la fotografía, hacer que el fotógrafo disfrute “cazando” a la luz, y que los observadores se detengan ante una buena fotografía, se sorprendan, y se recreen un rato “recorriendo” sus ojos a través de ella.
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© José Luis Caballano - Decálogo de www.caballano.com





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