
Estamos viviendo los tiempos mas oscuros de la historia reciente. Tiempos en los que se recortan las libertades y derechos de los ciudadanos. Como ejemplo está el caso de The Pirate Bay, una web que proporciona enlaces a contenidos protegidos por copyright. El compatir estos contenidos es un derecho ciudadano a cambio de un doloroso canon que reciben los creadores. Pues bien, los ciudadanos se quedan sin sus derechos a copia privada y a cambio los creadores se quedan con el derecho al canon. Y es que los creadores están convencidos de que un chabal de 16 años que se baja por Internet obras valoradas en 300 euros mensuales, si no estuviese Internet iría como loco a una tienda a gastarse los 300 euros en obras protegidas por copyright. ¡Que ilusos son los creadores de principio del siglo XXI! Pero The Pirate Bay ha sido sentenciado como culpable de facilitar el uso a la copia privada de los ciudadanos.
Comparando la mentalidad de comienzos del siglo XIX y los comienzos del siglo XXI nos encontramos a un creador que ansiaba la construcción de una herramienta al más puro estilo de Internet. Era un creador de los de verdad, de los que hacen historia, de los que son aclamados por el resto de los siglos. Ese creador se le ocurrió pronunciar:
Ese creador no fue un triunfito, ni un creador que saca un sólo disco de éxito y harta hasta el más pintado. Ese creador se llamaba Ludwig van Beethoven y todo el mundo le reconoce. Pues bien, ahora tenemos ese almacén por primera vez en la historia y tenemos los artistas más tontos de la historia. Vaya comienzo de siglo y milenio que tenemos.























La que le caería al bueno de Ludwig si dijera eso hoy en día.
@Lobo Sería quemado en las hogueras públicas de los medios de comunicación como les está pasando a muchos.
Un saludo y gracias por tu visita.