Una fuerte convulsión ha sucumbido en el popular sitio de promoción de noticias Menéame. Uno de los usuarios más activos y queridos publica una noticia chorra y la administración de Menéame le llama a ponerse firme y finalmente es baneado, creando una ola inmensa de apoyo hacia su persona. La administración de Menéame decide poner en marcha un ambicioso plan de bloqueo a esos seguidores y la cosa se desmadra aún más. Ese es el resumen de lo sucedido el jueves noche.
Personalmente no me sorprende en absoluto lo sucedido. Fui usuario de Menéame durante mucho tiempo, atraído por el proyecto en si y por Ricardo Galli como capitán de este. Desde los primeros días que entré ya noté efectos anómalos y poco deseados en Menéame, pero no quise darles importancia al ser Menéame un proyecto en fase beta buscando el funcionamiento correcto. Pero pasó el tiempo y Menéame dejo de estar en fase beta y pasó a una fase peta. Menéame cada vez se hacía más insufrible por lo que se escribía, lo que se votaba y esas mafias que dicen que existen, pero que nadie ha visto. El sistema de votos era un instrumento muy distante al pretendido, donde el voto negativo sirve para indicar tu desacuerdo con lo escrito y el voto positivo para indicar a los demás lo guai que es lo que se ha escrito. En Menéame es muy difícil ir de neutral, ya que se rige con el viejo y desgraciado lema: “estás conmigo o estás contra mi” y el respeto al prójimo brilla por su ausencia. Sólo he tenido una discursión con otro usuario en el que nuestras posturas eran claramente opuestas y pudimos tener un debate tranquilo, sosegado y respetuoso. Sólo un debate, sólo uno.
Esto demuestra que Menéame no funciona bien, que en Menéame priman los enfrentamientos y las discusiones ácidas sobre los debates inteligentes. Si no fuese así, estoy convencido de que si en Menéame se buscase la concordia se buscarían herramientas para evitar lo contrario. Pero es posible que a la administración eso no le interese y que prefiera la confrontación para aumentar las visitas y así los ingresos de la empresa Menéame. También es posible que un Menéame respetuoso y enriquecedor no sea imposible en una sociedad tan agria y atrincherada como la que vivimos. Esas respuestas posiblemente sólo estén en las cabezas de sus creadores e inversores.
Y para los que estén pensando darse de alta en Menéame, les dejo unos simples consejos para subir rápidamente el karma: hablar bien de Linux y el software libre, hablar mal de Microsoft y el software privativo, hablar bien del PSOE, criticar ácidamente al PP y andar con mucho cuidado cuando se habla del canon por el derecho a copia privada y las descargas (aquí se admiten incoerencias para salvar la situacion).























Totalmente de acuerdo contigo.
Hace años que decidí no volver por el MENEAME. Son impresentables.
Gracias Juan por tu comentario.