Hoy es mi primer día sin mi mac debido a una visita al SAT de Apple, pero siempre hay alternativas para sentirse como en casa. Una de ellas ha sido el formatear mi PC que tenía instalado Windows 7 y con el que estaba experimentando sin conseguir una sensación de comodidad, e instalar la Mandriva de mis amores en su versión 2009 Spring. Así que uno se pasa el día cacharreando y probando cosas y cosas que ofrece el enorme mundo de Linux. Así que vamos a comparar un poco el mundo de Mac con el Mundo de Linux desde la experiencia de Mandriva. Resumiendo, la experiencia está siendo agradable a pesar de no disponer de los servicios en red de mi impresora y de la inexistencia de una aplicación completa para un usuario avanzado en fotografía como es Lightroom. Mandriva siempre ha sido foco de críticas infundadas por su sencillez y por asemejarse a Windows, para mi Mandriva siempre ha sido la Mac de Linux, bonita y sencilla, pero conservando la esencia de Linux.
La instalación de Mandriva es como siempre muy sencilla y rápida. Desde una versión Live se arranca un Linux sin instalar nada de nada y luego pulsando un simple icono en el escritorio se instala con una sencillez pasmosa. Una vez instalada en el disco duro es cuando se puede comprobar la velocidad del kernel Linux y KDE 4.2. Las mejoras gráficas de este son impresionantes, ofreciendo una sensación increíble con sus plasmoides, sus paneles y sus efectos visuales. Las opciones de personalización son increíbles y esto choca frontálmente con la forma de trabajar de Mac. Mientras que KDE te deja escoger todo, Mac te deja más bien poco, pero consigue una sensación de que no necesitas cambiar nada. Esta es una de las cosas que he descubierto al volver a Linux, el afán por personalizar cosas y optimizar a mi gusto, práctica que desde Mac no se hace y que de alguna manera te distrae de lo que estás haciendo. Y no, no uso Ubuntu, para mi gusto Ubuntu está siempre unos pasos por detrás de Mandriva.
En el campo de aplicaciones que utilizo en mi retorno a Linux están Amarok como reproductor de música. Es un poco lioso, pero me ha encantado poder escuchar música desde Jamendo y Magnatune, mis dos sitios favoritos para buscar música de calidad. iTunes es mucho más simple pero está demasiado capado para mi gusto. Como navegador tengo que decir que tanto en Mac como en Linux estoy ansioso por adoptar Chrome por su velocidad y por estar orientado a la nube. Lo siento por Firefox, pero le veo demasiado pesado y basado en unas librerías gráficas un poco obsoletas en comparación de Safari u Opera. Me estreno en el uso de Dolphin que se parece más a un navegador de archivos al estilo de Mac, más simple y minimalista, dejando relegado a Konqueror al campo de navegación web.
Por suerte el trauma de desprenderme de mi principal ordenador no es tanto gracias a los servicios online como Google Docs, dónde se encuentran mis documentos y desde donde puedo estar tranquilo al poderlos consultar en cualquier momento.






















