Se ha criticado mucho a lo ancho de Internet de la diabólica máquina que poseen los americanos, ingleses y australianos llamada Echelon. Es el sueño de todo gobierno, disponer de una máquina que intercepte las comunicaciones electrónicas y utilizarlas a su antojo. Recuerdo hace años que la Unión Europea creo una comisión para aclarar las acusaciones de empresas europeas que se quejaban de ser espiadas por Echelon y esa información era entregada a su competencia americana. Pues bien, ahora los españoles ya tenemos nuestra propia maquinita para espiar las comunicaciones y que nuestro gobierno la pueda usar a su antojo.
La maquinita en cuestión se llama Sistema Integral de Intervención de Comunicaciones Electrónicas (SITEL para los amigos), está fabricada por Ericsson y no ha sido presentada en público todavía. En realidad no es una máquina, sino un software capaz de interceptar todas las llamadas telefónicas a la vez y creo que las comunicaciones en Internet. Este engendro fue comprado por el diabólico Aznar, pero no se atrevió a utilizarlo al carecer de una ley que permita inmiscuirse en las comunicaciones privadas. Pero otro presidente mucho más diabólico (ZP) no ha perdido tiempo para enchufarla y espiar a sus ciudadanos sin ningún pudor. El engendro de 36 millones de euros ya lleva funcionando desde el 2004 y carece de soporte jurídico para su uso, así que no valen como pruebas lo que se pincha sin orden judicial, pero otorga a la Policía de una ventaja “ilegal” importante para adelantarse a su antojo. Creo que las acusaciones de espionaje del PP al Gobierno es un claro ejemplo del funcionamiento de Sitel.
Sitel es uno de los mayores atentados a los derechos de los ciudadanos desde hace muchos años. No existe una ley que explique como debe de usarse, bajo que circunstancias o que derechos otorga a los espiados. Lo que descubre Sitel no es borrado y guarda esa información indefinidamente. Al no existir una ley que indique el como usar ese sistema, sus datos recogidos tampoco están bajo el amparo de ninguna ley, así que pueden llegar a ser filtrados al no haber ningún impedimento legal.
Hemos visto a nuestro Ministro de Interior Alfrredo Perez Rubalcaba reirse en reiteradas ocasiones del PP y de sus esperpénticas acusaciones de espionaje. El PP que compró a Sitel no se atreve a hablar abiertamente de él y está viendo que sus chanchullos ilegales se los está sacando Sitel en los medios, y le invade un doble sentimiento por ello: el de verguenza por sus chanchullos y la compra de Sitel, y el de víctima por un posible espionaje en profundidad a su partido. Vamos, que ya están lo suficientemente entretenidos en esta legislatura.
Por otro lado la Asociación de Internautas sí que se está moviendo para denunciar este software. Aquí podemos ver las noticias relacionadas entre la AI y Sitel, y vemos que entre otras acciones han denunciado ante la CE a Sitel y han pedido al Defensor del Pueblo que investigue Sitel. Desde este blog yo también voy a hablar de este tema tan preocupante, al igual que Kriptopolis entre otros ya lo han hecho. Yo ya comenté algo en un post pero no sabía nada del programa SITEL.
En mi opinión Sitel es un sistema con muchas posibilidades contra la delincuencia, pero si no existe una ley que regule su funcionamiento, se convierte en un juguete muy peligroso que nos pone en la diana a todos los ciudadanos. Todos tenemos un derecho a la privacidad y la intimidad y no sólo las hijas de Zapatero. A nadie le gusta que un gobierno le espíe y no saber que hace con esa información privada. Ya hace años tubo que entrar en la cárcel el director del CESID (ahora CNI) por espiar a todo bicho viviente. Ahora estamos ante un nuevo posible caso de uso personal de un sistema mucho más sofisticado que el que usaba entonces el servicio de inteligencia español.






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