Ya se han acabado esta quincena del despilfarro en honor a la Natividad del Señor (creo que se dice así), y durante la noche de Reyes, como de costumbre, toca tirar la basura. En ese cotidiano acto me encuentro con montañas de envases dentro y fuera de los contenedores, y mientras mi pequeña perrita hace sus necesidades, yo reflexiono sobre la escena que contemplo sin mi cámara en la mano. continua leyendo…